"Los seres humanos necesitan de otros seres humanos para sobrevivir"

Título: Dog bite dog
Título V.O: Gau ngao gau
Director: Pou-Soi Cheang
Año/País: 2006 / Hong Kong
Duración: 108 minutos
Reparto: Edison Chen, Sam Lee, Pei Pei, Lai Yiu-Cheung, Eddie Cheung, Lam Suet
Sinopsis: Pang (Edison Chen) es un joven camboyano criado en lo basureros del Sudeste Asiatico, criado como boxeador clandestino matando desde niño por dinero y rebuscando su comida en la basura, se comporta igual que "perro". Un perro asesino cuyo objetivo es una abogada de Hong Kong.

Wai (Sam Lee) es un joven policia, se unió a la policia al igual que su padre, su padre hoy esta en coma y el joven Wai se cobija en la mentira para mantener la imagen de su padre como un buen policia, Wai investigará el caso del asesinato de la abogada y de varios de sus compañeros debido a la violencia excesiva de Pang, para ello deberá convertirse en un "perro" utilizando metodos no acordes a la policia. Opinion Personal: Ya hacia tiempo que habia visto la película pero hoy la he vuelto a ver y me apetecía comentarla, dirigida por el joven director Pou-Soi Cheang que ya nos sorprendio hace tiempo con Love Battlefield, nos muestra como dos personas que, por una otra razon son obligados a convertirse en perror para el hombre, sentir la necesidad de venganza en el caso de Wai o sentir la necesidad de escapar de la miseria en la que se ha vivido en el caso de Pang. Por otro lado el escenario en el que nos plantea la pelicula es un Hong Kong sucio, muy sucio,un Hong Kong oscuro, desolado, violento y que nos muestrala parte mas suburbial de la ciudad.

La pelicula incurrira en una espiral de violencia, en la que podremos ver como se intentan humanizar al asesino y como el policía se convierte en un monstruo, ambos tienen sus razones y sus motivos y estos lo que los lleva a luchar por ello hasta el final, convirtiendo en una pelea de perros salvajes que luchan por redimirse de su miserable vida y obtener la redención acabando el uno con el otro. Película muy recomendable, un lujo de interpretación para la pareja protagonista Edison Chen y Sam Lee que nos regalan uno de sus mejores papeles hasta la fecha, os dejo con una de las mejores peliculas de Hong Kong del 2006.

Trailers:
Enlace: IMDB Nota: 8.5 /10

El yin y el yang de las letras japonesas
El crisantemo (Genji monogatari) y la espada (Heike monogatari), las dos obras cumbre de la literatura nipona, aparecen completas en español. La primera, que se publica en dos versiones distintas, es un relato femenino considerado el Quijote de Japón. La segunda es una historia masculina que narra el final de una estirpe de guerreros.

Este otoño es afortunado para los amantes de la literatura japonesa, que podrán admirar en castellano algunos de sus monumentos más excelsos. Con un mes de intervalo se han publicado los dos mejores monogatari, el Genji monogatari traducido por Destino como La novela de Genji, y, casi simultáneamente, por Atalanta como La historia de Genji, y el Heike monogatari, inédito hasta ahora en español y que publica Gredos. Para los próximos días, Hiperión anuncia la aparición del Kokinshuu, la primera antología lírica imperial y canon de la posterior poesía japonesa. Tal vez se trate de las tres obras más gloriosas de la literatura clásica de Japón y, probablemente, de las tres que mayor huella han dejado en el alma de los japoneses. En fin, “un otoño extrañamente feliz”, como decía Basho.
Las dos primeras obras son el crisantemo y la espada. Femenina y delicada una; sobria y brillante la otra: el yin y el yang de las letras japonesas. Tienen en común, sin embargo, aparte de su tremenda influencia, su pertenencia al mismo género, el de los monogatari. La palabra monogatari, se compone de un verbo, kataru que es “contar” y de un objeto, mono, que es “cosa(s)”, lo cual da fe de su origen de transmisión oral. Monogatari es la venerable reliquia de aquella época mágica cuando la literatura japonesa era ágrafa y confiaba para su transmisión en la memoria prodigiosa y la vocalidad de los kataribe, probablemente mujeres, depositarias de una rica tradición oral. A la luz de ese contexto, cobra sentido que La novela de Genji, con rasgos de literatura de gineceo, dé la impresión de obra susurrada a los oídos de las damas de los cerrados círculos de la corte de Heian (moderna Kioto); o que el Heike monogatari se haya transmitido mediante el arte de la recitación musical (heikyoku). Efectivamente, el género de los monogatari o relatos en prosa aparece en el momento crucial (siglos VIII y IX) en que la tradición oral de la literatura japonesa cede terreno a la escrita y evoluciona para posteriormente implicar, más que el acto de comunicación oral, una literatura de ficción. Así se ejemplifica en El cuento del cortador de bambú (Cátedra), el “más antiguo” ejemplar del género, como se le saluda en el capítulo 17 de La novela de Genji. Con la evolución vino la diversificación. Así, hay uta monogatari o relatos para glosar poemas como el Ise monogatari, felizmente traducido por Antonio Cabezas como Cantares de Ise (Hiperión); tsukuri monogatari o cuentos de pura ficción (en donde se encuadra La novela de Genji); rekishi monogatari, históricos; gunki monogatari o relatos de hechos de armas (aquí se inscribe el Heike monogatari); y algún subgénero más.

Oralidad femenina
La novela de Genji es el relato ficticio de los amores del príncipe Genji, un Don Juan lleno de tiernas delicadezas, una obra de fina introspección y sutil erotismo, una idealización del mundo refinado de la corte japonesa del siglo X, aunque la obra es escrita a principios del XI. Es interesante destacar el contexto literario y social de esta época cuando las mujeres de la corte, a quienes se les negaba la formación académica, es decir, estudios en lengua china, hallaban refugio tanto en la escritura silábica (llamada onnade o “mano de mujer”
y no ideogramática -terreno masculino-, como en temas sentimentales e introspectivos (poemas y diarios). Feliz discriminación, literariamente hablando, que permitió la creación de esta grandiosa telaraña de ficción superior (casi contemporánea a la urdida por otra mujer, Sherezade, en El Cairo), por conjugar arte y vida, a las áridas crónicas e historias escritas por los hombres. Inicialmente leído por y para las damas de compañía de la emperatriz, no tardó en gozar de popularidad y, desde que el crítico Fujiwara Shunzei (1114-1204) enarboló la evidencia de su grandeza, pasa por la pieza cumbre de las letras japonesas, el gran referente estético y emocional del pueblo japonés. El budismo posterior no sintió escrúpulos en rescatar esta obra sólo por esa claridad con que su autora, Murasaki Shikibu (es decir, “Violeta -por el nombre de la heroína de su historia- la del Secretario” -por el cargo de su padre en la corte-), exponía el principio de la retribución de las acciones humanas y el sukuse o karma, referido frecuentemente en el original japonés por los personajes para aludir a la fuerza inevitable del destino. En cambio, para los pragmáticos confucianistas, quizá perturbados porque del pincel de una mujer hubiera salido tal obra, merecía la condena por ser perniciosa para la sociedad y abundar en tantas falsedades. De entre éstos supo erguirse el gran Motori Norigana, en el siglo XVIII, para destacar el mono no aware como rasgo definidor de la obra. Este concepto, que se repite 1.018 veces en la obra, resume el contexto estético y emocional de la época. Se define como “un profundo sentimiento de empatía con la belleza perecedera de las cosas”, según lo define Federico Lanzaco. Hace, además, irrelevante el tema de la moralidad de la conducta amorosa del protagonista, un amante “a lo divino” en una época en que la elegancia -el segundo gran valor estético de la sociedad de Murasaki- era una religión. La novela de Genji ha sido, junto con el Heike monogatari, la principal fuente del teatro noh y del kakubi siendo incontables sus adaptaciones al teatro moderno, al cine y a la televisión.

Escritura de guerreros
Si el Genji es literatura de damas, el Heike monogatari es literatura de samuráis, los “hombres del arco y las flechas”. Su voz es recia y masculina. Narra las vicisitudes y el fin calamitoso de una estirpe de guerreros, los Heike, que suplantó a los cortesanos como élite gobernante en la segunda mitad del siglo XII. Su fin fue trascendental en la historia japonesa pues supuso la liquidación de la autoridad imperial y la inauguración de las sucesivas oligarquías militares que gobernarán en Japón hasta 1868. Esta obra es el producto anónimo de refundiciones realizadas por músicos ciegos bonzos o en hábito de bonzo, que, al son del laúd o biwa, recitaban su obra. Estas refundiciones, al parecer, fueron hilvanadas por un cortesano letrado llamado Yukinaga en el siglo XIII. Fue la aportación erudita del mester de clerecía japonés. La nueva clase social de los guerreros es la gran protagonista de una obra que se inscribe en el contexto cultural de la formidable corriente de la popularización de la cultura japonesa en los siglos XIII y XIV. Su tratamiento social representa la democratización de la literatura de Japón. La dinastía militar de los Ashikaga (1338-1573), bajo cuyo gobierno ha llegado el manuscrito más autorizado de esta obra (¡hay más de setenta!), favorecía la difusión de una obra que ensalzaba las virtudes militares. Y tanta fue su difusión que cuando los jesuitas llegan a Japón en la segunda mitad del siglo XVI, de entre el puñado de obras que van a imprimir en caracteres latinos figura, al lado de las Fábulas de Esopo, el Heike monogatari. Para ganarse las almas de los japoneses de la época, nada mejor que hablar su mismo lenguaje cultural y moral. Aún hoy, los nombres tan sólo de personajes de esta obra siguen evocando para los japoneses escenas conmovedoras de tragedia, amor, traición, heroísmo y soberbia. Por si fuera poco, Donald Richie afirma que un australiano experto en japonología exhortaba recientemente a un grupo de ejecutivos de Estados Unidos a que dejaran de leer informes sobre el sistema empresarial japonés y, en su lugar, leyeran el Heike monogatari pues sólo este libro les daría una visión única “de la vida, incluso del alma, del país”.
Hay que saludar, por tanto, que en el desierto de las versiones españolas de literatura japonesa aparezcan de repente estos dos ricos vergeles inspiradores durante siglos de sensibilidad entre los japoneses. El crisantemo exquisito y la espada destellante. Pero ¡ay!, un crisantemo delicado transplantado dos veces. En efecto, empaña el gozo comprobar que una obra de tal grandeza como La novela de Genji, en lugar de ser vertida directamente desde el original japonés (existen excelentes versiones comentadas desde los trabajos de Ikeda Kikan, el Menéndez Pidal de esta obra) nos llegue en español refrita en mantequilla inglesa y, además rancia, pues la versión publicada por Destino se basa en la recreación de Arthur Waley, artística pero mutilada, realizada hace ochenta años. La versión de Atalanta, de magnífica factura, igualmente se sirve de una versión inglesa, la de Tyler, mucho más fiable y didáctica que la de Waley. Tanto una como otra parecen ignorar que en la época del AVE el trayecto Madrid-Toledo se realiza sin pasar por Alcalá: en la traducción, como la geometría, la distancia más corta entre dos puntos, léase dos textos, es la línea recta.

Fuente: Carlos Rubio ,profesor de lengua y cultura japonesa CES Felipe II, Aranjuez (Universidad Complutense de Madrid).

Título: La Séptima Puerta
Autor: Margaret Weis, Tracy Hickman
Título original: The Seventh Gate
Traductor: Hernán Sabaté
Diseño de cubierta: Victor Viano
Ilustración de cubierta: Stephen Youll
Colección: Ciclo de la Puerta de la Muerte
Editorial: Timunmas
Más información: 288 págs., 7,95 euros, Bolsillo
ISBN: 84-480-3072-9 (1ª Edición)
Sinopsis
La batalla de Abri ha terminado con victoria, pero a un terrible coste, Haplo, mortalmente herido, ha sido capturado por Zar y trasladado a Abarrach. Allí, Xar se propone convertir a Haplo en uno de los atormentados no muertos, para obligarlo a revelar dónde se encuentra la legendaria Séptima Puerta. Mientras tanto, Marit y Hugh “la Mano” se hallan atrapados en el Laberinto, donde buscan a Alfred. Aunque se le da por muerto, su poderosa magia es imprescindible para defenderse de lasrnserpientes dragón y para rescatar a Haplo. Cuando Marit descubre que Alfred ha sido capturado con vida por los temibles dragones, casi cede a la desesperación. Pero, de pronto, la esperanza llega al Laberinto cuando los dragones buenos de Pryan, conducidos por el viejo Zifnab, el mago chiflado, hacen acto de presencia para unirse a la lucha contra sus malvados parientes. Asimismo los sartán también han sido convocados. Y si se pudiera convencer a Xar de que abandonara su obsesión por la Séptima Puerta y participara en el gran combate, tal vez habría alguna posibilidad…
diciembre 30th,2007
Literatura |
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Título: En el Laberinto
Autor: Margaret Weis, Tracy Hickman
Título original: Into the Labyrinth
Traductor: Hernán Sabaté
Diseño de cubierta: Victor Viano
Ilustración de cubierta: Stephen Youll
Colección: Ciclo de la Puerta de la Muerte
Editorial: Timunmas
Más información: 456 págs., 7,95 euros, Bolsillo (También disponible en Cartoné)
ISBN: 84-480-3071-0 (1ª Edición)
Sinopsis
Xar, Señor del Nexo, ha viajado al terrible mundo de Abarrach para aprender el arte secreto de la nigromancia, con la esperanza de formar un ejército de muertos y conquistar con él los cuatro mundos elementales. Sin embargo, descubre un modo más sencillo de conseguir su propósito. La Séptima Puerta, la cámara mágica que utilizaron los sartán para dividir el universo primordial, existe todavía y quien penetre en ella puede crear mundos… o destruirlos. Sólo existe una persona, Haplo, que conozca la ubicación de ese lugar. Xar envía a un asesino patryn con el encargo de matar a Haplo y volver con el cadáver, pues se propone utilizar la nigromancia para retornarlo a la vida convertido en un esclavo sin voluntad. Otro asesino anda también tras los pasos de Haplo. Hugh “la Mano” ha sido contratado por los kenkari para matar al patryn y la Hermanadad le ha provisto de una antigua arma sartán, la Hoja Maldita, para que lo ayude en su misión. Herido y debilitado, Haplo está a punto de caer víctima de sus perseguidores. Pero, cuando la Hoja Maldita se vuelve loca, todos ellos, incluido un Alfred aterrorizado que los acompaña muy a su pesar, se encuentran luchando por sobrevivir en el lugar más espantoso que existe: la mortífera prisión llamada el Laberinto.
diciembre 30th,2007
Literatura |
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Título: La Mano del Caos
Autor: Margaret Weis, Tracy Hickman
Título original: The Hand of the Chaos
Traductor: Hernán Sabaté
Diseño de cubierta: Victor Viano
Ilustración de cubierta: Keith Parkinson
Colección: Ciclo de la Puerta de la Muerte
Editorial: Timunmas
Más información: 528 págs., 7,95 euros, Bolsillo
ISBN: 84-480-3070-2 (PRIMERA EDICIÓN)
Sinopsis
La Puerta de la Muerte ha sido abierta. Los cuatro mundos elementales en los que los sartán dividieron el Universo han quedado comunicados. Por fin, el Señor del Nexo podrá desarrollar su plan para adueñarse de ellos y, por eso, ordena a su fiel Haplo que regrese a Ariano con el pequeño Bane, el príncipe humano que ha descubierto el propósito de la extraordinaria máquina instalada en una de las islas flotantes. Iridal, la misteriarca, verdadera madre de Bane, descubre la presencia de su hijo en Ariano y acude en su busca escoltada por Hugh “la Mano”, el asesino, quien ha regresado misteriosamente de la muerte y debe cumplir su promesa de matar al príncipe. El proyecto de los sartán de dividir el Universo ha resultado un fraude. La interdependencia que debía producirse entre los mundos del aire, el fuego, la piedra y el agua ha fallado. Además, por la Puerta de la Muerte se han introducido en todos ellos unas siniestras criaturas, invencibles e inmortales, cuyo objetivo es sembrar el terror y la violencia… Por su parte, Haplo se ve atrapado en un conflicto de lealtades y, al tiempo, empieza a dudar de cuanto había tenido por cierto hasta entonces.
diciembre 30th,2007
Literatura |
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