Tercera y ultima parte por el momento.
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-¡¡¡Kamuuuiiii!!! ¡¡¡Kamui, Despierta ya!!! – se alzaban al viento de aquella tranquila mañana, loschillos de un niño.
Por fin desde hacia varias semanas el clima había mejorado y en los agudos chillos de este niño se podían observar las por aprovechar este magnifico día. El niño en cuestión era un pequeño con tez clara y pelo largo, recogido en una grácil y bien peinada coleta. Llevaba un kimono negro y portaba un pequeño katana de madera, de una talla exquisita y en cuyo filo se dejaba entrever un símbolo tallado y pintado de color rojo, en el que se podía leer Kaneshiro Yoshitoshi. El joven soltó la katana en el suelo, puso sus manos alrededor de su boca y una vez mas….
-¡Kamui, Despierta ya! ¿Acaso tienes miedo de la paliza que te di el otro día? Vamos holgazán…
-gritaba el joven Yoshi con un tono entre hilarante y desafiante-
Sin acabar estas palabras la puerta de la casa en donde estaba el joven se abrió, y apareció una mujer mayor, iba ataviada con un kimono largo de color azul y se abrigaba con un gran mantón de algodón que abrazaba con ambas manos. La mujer observó con cara de sorpresa al pequeño y le dijo:
-¡Ay, joven Yoshi…! ¿Pero a quién quieres despertar Kamui o a todo el vecindario? –pregunto la
anciana con un leve tono de reproche- Anda ven aquí y pasa un momento a desayunar con nosotros, Kamui ya se esta preparando, ahora sale. –La anciana hizo ademanes con la mano hacia el joven invitándolo a entrar.
-¡Buenos días Señora Aikawa, perdóneme! –suplicaba Yoshi a la anciana- Gracias por invitarme,
pero ya he desayunado con madre, esperare aquí a Kamui.
La anciana hizo un gesto de aprobación con la cabeza al joven y se fue hacia el interior de la casa,
mientras gritaba a su nieto Kamui que le estaban esperando y que se diera prisa. El joven Yoshi se acerco al porche de la casa se apoyo sobre una de las columnas del mismo, se sentó y apoyado sobre su katana dejo que su mirada se perdiera en el horizonte….
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-¡Papá! ¿Cuándo vas a volver? Recuerda que aun tenemos que seguir practicando, tu eres
mucho mejor que el viejo…..
-¡Yoshi! ¡Basta Ya! ¿Cuántas veces he de decirte que no insultes a Munemaro? El es tu maestro
de esgrima, debes respetarlo….- dijo Jubei a Yoshi en un tono que mezclaba en partes iguales la enseñanza con el castigo- Mis disculpes Munemaro-Sama, espero que disculpe a mi hijo- El samurai se encaro al anciano, y hizo una reverencia mientras de reojo observaba a Yoshi enfadado.
-No te preocupes Jubei, el joven Yoshi es un gran alumno…igual o incuso mejor que tú Jubei -el
anciano se acerco al pequeño y le comenzó a acariciar la cabeza mientras se interpuso entre el padre y el hijo-…no obstante, todos sabemos porque es así, tiene el mismo carácter que el padre…. –En ese momento el anciano soltó un grácil capón tanto al padre como al hijo en la cabeza y comenzó a reírse.
-¡Ja, ja, ja! Casi te puede ganar en el arte de la espada Jubei, pero estoy seguro que o te gana
en hacer trastadas, ¡Tu erás bastante peor qué él! ¡¿Tengo que recordártelo?!…-El anciano se marcho hacia el interior del dojo mientras se reía.
Tanto Jubei como Yoshi se estaban frotando la cabeza por el capón recibido hace un instante por
el viejo maestro, ambos giraron sus cabezas y se observaron y comenzaron a reírse. Jubei abrazo al pequeño y le susurro al oído
-Yoshi, prométeme que también intentaras ser mejor que yo molestando al anciano ¿De acuerdo? Cuando vuelva volveré a ver al viejo Munemaro y espero que sea verdad.
-Sí, papa te promete que seré mejor que tú en todo- afirmo el joven entre lágrimas, comenzó a
llorar sobre el hombre de su padre y le abrazo como nunca antes lo había echo, era joven, pero aún así sabia que esta podía ser la ultima vez, todos los samuráis del pueblo se tenían que ir hoy al frente y las mujeres estaban muy preocupadas, y obviamente esta preocupación los niños la sentían.
Se comenzaron a escuchar los cascos de un par de caballos y las laminas de una armadura.Yoshi cuando escucho estos sonidos se abrazó aun mas a su padre y su llanto aumento, desde el mismo
lugar de donde provenían esos sonidos surgió una grave voz
-¡Señor, los hombres están preparados, debemos partir cuanto antes! -Jubei alzo la vista y vio a su amigo Takio engalanado en su armadura de batalla y le hizo un gesto con la cabeza, separo al pequeño de el y le agito sus largos cabellos, y en un tono jocoso dijo -Yoshi, escúchame, papá tiene que irse pero no te preocupes,volveré y entrenaremos, ahora tienes una palabra que cumplir, ¿de acuerdo?.
Tras estas palabras Jubei saludo a Takio y monto sobre su caballo, y se coloque bien sus
pertrechos de la armadura y sus armas, mientras esperaba para dar el ultimo adiós a su hijo. Al mismo tiempo el joven Yoshi se incorporo y dio la espalda a su padre mientras lloraba, tras un momento el joven giro la cabeza..
-Padre, te lo he prometido y así será…seré mejor que tu.¡Observa! -El joven estaba sujetando la
katana con fuerza y se le veía abrumado por la situación, pero aun así tuvo el valor, el joven corrió hacia el dojo sujetando la katana con gran marcialidad. A lo lejos, en la entrada de la puerta al dojo estaba sentado de espaldas el anciano Mumemaro. Yoshi al llegar al dojo arremetió contra el maestro.
La mirada de Jubei mostró orgullo por su hijo y entre su seriedad se observó una pequeña muesca de sonrisa y bajo su parpados se escapo un pequeña lagrima. El anciano escucho al joven Yoshi y un momento antes de ser golpeado realizó un quiebro y una llave, lanzando al joven Yoshi hacia el patio del cual venia. El joven Yoshi recibió un gran golpe y al alzar la cabeza pudo ver a los dos samuráis como se alejaban y la mano de su padre al alto dándole el ultimo adiós.
-¡Ay! Eso duele….-mascullo Yoshi.
-¡Lo sé!-afirmó el anciano tras golpear al pequeño.-Pero ¿Sabes una cosa joven Yoshi?….-decía
el anciano mientras volvía al interior del dojo-Has estado mucho mas cerca de lo que estuvo tu padre la primer vez….
*************
-¡Ay! Eso duele….-masculló Yoshi.
-¡Lo sé, por eso lo hice! ¿En que estabas pensando? –pregunto un joven que llevaba un kimono
rojo y azul, tenía el pelo rasurado y portaba una katana de madera en su mano derecha, con la cual había golpeado a Yoshi.
-¡Arggg, Kamui! Te vas a enterar, solo eres capaz de golpearme cuando estoy desprevenido, eso
no vale…ya verás ahora-Yoshi se levanto de un salto y arremetió contra Kamui y comenzaron a luchar mientras se alejaban corriendo de la casa.
La puerta de la casa se entreabrió y apareció una hermosa joven con una anciana, era la señora
Aikawa y la madre de Kamui, ambas observaron a los jóvenes como se alejaban corriendo, mientras reían y se golpeaban a partes iguales. En sus caras se mezclaron unas leves sonrisas con unos ojos llorosos y un leve susurro que se llevó el aire y en el que se podía entender.
“…..Takio y Jubei…Kamui y Yoshitoshi….Padres e Hijos…..Los padres luchan por el futuro de
sus hijos….Los hijos viven como esperanza para los padres….pero tarde o temprano el destino los ha de separar…hasta entonces que Amateratsu nos bendiga….�?